FOUNDERS’ DAY READINGS
FIRST LESSON                                                                             I Corinthians 3:1-11, 16-17


Lector         A reading from the First Letter of Saint Paul to the Corinthians. Brothers and sisters, I could not speak to you as spiritual people, but rather as people of the flesh, as infants in Christ. I fed you with milk, not solid food, for you were not ready for solid food. Even now you are still not ready, for you are still of the flesh. For as long as there is jealousy and quarreling among you, are you not of the flesh, and behaving according to human inclinations? For when one says, "I belong to Paul," and another, "I belong to Apollos," are you not merely human?
 
What then is Apollos? What is Paul? Servants through whom you came to believe, as the Lord assigned to each. I planted, Apollos watered, but God gave the growth. So neither the one who plants nor the one who waters is anything, but only God who gives the growth. The one who plants and the one who waters have a common purpose, and each will receive wages according to the labor of each. For we are God's servants, working together; you are God's field, God's building.
 
According to the grace of God given to me, like a skilled master builder I laid a foundation, and someone else is building on it. Each builder must choose with care how to build on it. For no one can lay any foundation other than the one that has been laid; that foundation is Jesus Christ.
 
Do you not know that you are God's temple and that God's Spirit dwells in you? If anyone destroys God's temple, God will destroy that person. For God's temple is holy, and you are that temple.
 
Lector        The Word of the Lord.
People     Thanks be to God.
 
PRIMERA LECTURA                                                                                 I Corintios 3:1-11, 16-17
Lector     Lectura de la Primera Carta de San Pablo a los Corintios. Yo, hermanos, no pude hablarles entonces como a gente madura espiritualmente, sino como a personas débiles, como a niños en cuanto a las cosas de Cristo. Les di una enseñanza sencilla, igual que a un niño de pecho se le da leche en vez de alimento sólido, porque ustedes todavía no podían digerir la comida fuerte. ¡Y ni siquiera pueden digerirla ahora, porque todavía son débiles! Mientras haya entre ustedes envidias y discordias, es que todavía son débiles y actúan con criterios puramente humanos. Porque cuando uno afirma: “Yo soy de Pablo,” y otro: “Yo soy de Apolo,” están manteniendo criterios puramente humanos.
 
A fin de cuentas, ¿qué es Apolo?, ¿qué es Pablo? Simplemente servidores, por medio de los cuales ustedes han llegado a la fe. Cada uno de nosotros hizo el trabajo que el Señor le señaló: yo sembré y Apolo regó, pero Dios es quien hizo crecer lo sembrado. De manera que ni el que siembra ni el que riega son nada, sino que Dios lo es todo, pues él es quien hace crecer lo sembrado. Los que siembran y los que riegan son iguales, aunque Dios pagará a cada uno según su trabajo. Somos compañeros de trabajo al servicio de Dios, y ustedes son un sembrado y una construcción que pertenecen a Dios. Yo fui el maestro albañil al cual Dios en su bondad encargó poner los fundamentos, y otro está construyendo sobre ellos. Pero cada uno debe tener cuidado de cómo construye, pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, que es Jesucristo.
 
¿Acaso no saben ustedes que son templo de Dios, y que el Espíritu de Dios vive en ustedes? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él, porque el templo de Dios es santo, y ese templo son ustedes mismos.
 
El Lector    Palabra del Señor.
Pueblo     Demos gracias a Dios.
 
A LITANY OF THANKSGIVING FOR A CHURCH

Let us thank God whom we worship here in the beauty of holiness.

Eternal God, the heaven of heavens cannot contain you, much less the walls of temples made with hands. Graciously receive our thanks for this place, and accept the work of our hands, offered to your honor and glory.

For the Church universal, of which these visible buildings are the symbol,
We thank you, Lord.

For your presence whenever two or three have gathered together in your Name,
We thank you, Lord.

For this place where we may be still and know that you are God,
We thank you, Lord.

For making us your children by adoption and grace, and refreshing us day by day with the bread of life.
We thank you, Lord.

For the knowledge of your will and the grace to perform it,
We thank you, Lord.

For the fulfilling of our desires and petitions as you see best for us,
We thank you, Lord.

For the pardon of our sins, which restores us to the company of your faithful people,
We thank you, Lord.

For the blessing of our vows and the crowning of our years with your goodness,
We thank you, Lord.

For the faith of those who have gone before us and for our encouragement by their perseverance,
We thank you, Lord.

For the fellowship of Saint Clement and all your Saints,
We thank you, Lord.

After a brief silence, the Celebrant concludes with the following Doxology
                            Yours, O Lord, is the greatness, the power, the glory, the victory, and the majesty;
People             For everything in heaven and on earth is yours.

Celebrant         Yours, O Lord, is the kingdom;

People              And you are exalted as head over all. Amen.

LETANÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS POR UNA IGLESIA
Celebrante:  Demos gracias a Dios a quien adoramos aquí en la hermosura de la santidad.
Lector/a:   Dios eterno, el cielo de los cielos no puede contenerte, mucho menos los muros de los templos hechos a manos.  Recibe bondadosamente nuestro agradecimiento por este lugar, y acepta el trabajo de nuestras manos, que ofrecemos a tu honra y gloria.
Lector/a:  Por la Iglesia universal, de la cual estos edificios visibles son un símbolo,
Te damos gracias, Señor.
Lector/a: Por tu presencia cuando dos o tres se congregan en tu Nombre,
Te damos gracias, Señor.
Lector/a:  Por este lugar donde podemos estar en silencio y saber que tú eres Dios,
Te damos gracias, Señor.
Lector/a: Por hacernos tus hijos por adopción y gracia, y por renovarnos día a día con el Pan de Vida,
Te damos gracias, Señor.
Lector/a: Por el conocimiento de tu voluntad y la gracia para efectuarla,
Te damos gracias, Señor.
Lector/a: Por el cumplimiento de nuestros deseos y peticiones como más nos convenga,
Te damos gracias, Señor.
Lector/a: Por el perdón de nuestros pecados que nos restaura a la compañía de tu pueblo fiel,
Te damos gracias, Señor.
Lector/a: Por la bendición de nuestros votos y la coronación de nuestros años con tu bondad,
Te damos gracias, Señor.
Lector/a: Por la fe de los que han partido de esta vida, y por el ánimo de su perseverancia,
Te damos gracias, Señor.
Lector/a: Por la comunión de San Clemente y de todos tus santos,
Te damos gracias, Señor.
Después de un breve silencio, el Celebrante concluye con la siguiente Doxología:
        Tuya, oh Señor, es la grandeza, el poder, la gloria, la victoria y la majestad;
Pueblo     Porque todo lo que hay en el cielo y en la tierra es tuyo.
Celebrante     Tuyo, oh Señor, es el reino;
Pueblo     Y tú eres excelso como cabeza sobre todo. Amén.